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HISTORIAS DE VEGETALES
Plantas amenazadas
Una de las agresiones al medio más frecuentes, y sin embargo más desapercibidas,
es la recolección selectiva por parte de los chicos o de los adultos (el día
de padres) de especies vegetales particularmente hermosas, llamativas o diferentes.
Tal característica coincide, en no pocas ocasiones, con la de su rareza o escasez,
por tratarse de plantas pertenecientes a las familias más evolucionadas, con
estructuras foliares o florales particularmente complejas. Y rareza es, también,
fragilidad, peligro de extinción. Es el caso de lirios, narcisos, orquídeas
y gencianas, entre otras.
De modo que si no deseáis contribuir con vuestro campamento a la extinción de alguna de estas joyas botánicas, haréis muy bien en reconocer en profundidad la zona de acampada antes de instalar a todos, y de motivar a todos los acampados para que ayuden a respetarlas. Una vía puede ser el conocimiento. ldentíficandolas con ayuda de libros o de algún entendido (quizás el agente forestal), señalizando su posición o construyendo alguna barrera física que impida el pisoteo, y aleccionando a todos para que "controlen a las madres el día de visita". Son peligrosisimas.
Recordad también que una planta amenazada en el país o la región, pueden parecer especialmente abundante en el paraje en el que nos encontremos.
Plantas venenosas
No es necesario viajar al trópico para encontrar plantas tóxicas o venenosas.
Muchas de nuestras, aparentemente inofensivas flores y hierbas, contienen en
realidad sustancias altamente tóxicas y peligrosas para nuestra salud. Claro
que para eso es necesario toquetearlas mucho, o sobre todo comerlas. Y tampoco
es cuestión de ir arrasando con todo lo natural que no sea inocuo. Para eso
nos quedamos en casa.
De modo que el mejor consejo que podemos dar es actuar siempre con conocimiento. No pretender hacer una ensalada de supervivencia con lo primero que encontréis o tendréis que lamentarlo. Desde una indigestión leve, vómito y dolor de cabeza, hasta severas y gravísimas intoxicaciones podéis padecer. Baste decir que entre nuestra flora silvestre se encuentra el Aconito, la planta más tóxica de Europa, y hay muchas más. Lo mejor es familiarizarse con ellas mediante la identificación con ayuda de libros o especialistas.
Por otra parte, aunque no sean tóxicas, hay muchas plantas con mal sabor, simplemente para evitar que los animales herbívoros se las coman. No os comportéis como un herbívoro tonto. Ah, y una simple anécdota. No es recomendable, por norma general, y aunque parezca una sandez, meterse pajitas en la boca o chupar hierbas por entretenimiento. De este modo podéis ingerir quistes de parásitos de animales silvestres o domésticos que por allí han pasado, o intoxicaros por herbicida o insecticida si se trata de un jardín.
Tampoco cojáis plantas de los bordes de caminos transitados por vehículos o carreteras, pues el plomo de la gasolina se deposita sobre la vegetación circundante y alcanza concentraciones muy altas y peligrosas.
Plantas con aplicaciones gastronómicas, tintes, etc.
Además de las tóxicas, amargas o simplemente sosas también hay muchísimas plantas
comestibles o útiles para los talleres de tinción de tejidos, preparación de
colonias, infusiones, etc.
No vamos a describirlas aquí, así que os recomendamos utilizar algun libro dedicado especialmente a este tema. Seguro que le sacáis mucho provecho. No obstante recordad lo dicho acerca de la protección de plantas especialmente llamativas y escasas.
Talas
No es preciso decirlo, pero se supone que a lo largo del campamento no vais
a cortar un sólo árbol, por pequeño que sea. Si necesitáis madera, podéis traerla
desde la ciudad o comprarla en el pueblo, y al acabar el campamento os la lleváis
para otro año.
También podéis preguntarle al Agente forestal cómo y donde podéis coger madera. Generalmente, si estáis en una zona boscosa, habrá muchos troncos y ramas por el monte, y restos de las podas y talas habituales.
En caso de no haber nada, lo mejor es sustituir la actividad planteada por
otra que no requiera estos materiales, y así todos contentos.